9 de marzo de 2007


Mis sentimientos pocos claros, suelen plantear dudas.
Aún no he meditado sobre la muerte.
Ver fluir río de tus ojos, quedar inmutado.
No me olvidé el corazón en el cabaret.
Solo que no sale lo que queres escuchar.
Tendría que dejar de ser un artículo definido singular.
Lo estoy intentando…

15 de febrero de 2007


Hace tiempo que no teníamos contacto.
Me metí en tu casa, me senté en tu sillón.
Me serví jugo de la heladera.
Vi esos cuadros de tu familia en las paredes.
Pude apreciar el daño en tu interior.
Tu sensación de frustración de cara a otra relación afectuosa.
Apenas haberte tratado, siento conocerte.
No hubo manera de emitir palabras.
Menos sentir la temperatura de tus manos.
Al final del recorrido acabé en la misma cama.
Esta vez con algo en que soñar…



¿Otra vez por acá?

Un visitante que llegó desde no se donde.
Sin darme cuenta albergó a su familia, parientes y amigos.
Hace tiempo que pensaba haberme desligado de este tipo de inquilinos.
Que exprimen tu sangre hasta rebasar, sin importar el factor.
Van y vienen mientras realizo mis quehaceres cotidianos.
Sin control de natividad se reproducen a más no poder.
Nadie vive exento a esta clase de parásitos.
Suelo encontrarlos en alguna pileta. En la escuela seguro los he visto.
Y no entiendo como el gobierno no toma cartas en el asunto.
Ahora estoy en tratamiento para no comerme la cabeza.
Pero inspecciono la zona y cada vez aparecen más.
De solo nombrarlos me produce comezón.
No quiero convertirme en shaolin, aunque sea la solución definitiva.
No voy a desmalezar para que se vayan a otro baldío.
Quieren ser parte de mí, pues bien, van a tener que aguantar el aluvión de químicos que adquirí de promoción en el supermercado.
Y si tanta loción no los erradica de una vez por todas de mi cabellera, cuando el arado de dientes finos con ranuras transversales los detecte, disfrutaré apretando sus siluetas, hasta sentir ese sonido solo comparado con esas burbujitas de los envoltorios protectores que vienen cuando uno compra algún aparato nuevo y se envicia reventando.

23 de enero de 2007


Delirios de un Telemarketer.

Me siento como un jugador de fútbol.
Tengo la revisación médica y la oportunidad de concretar el pase.
Soy uno de los tres mejores en mi puesto.
Un desastre dibujando, efectivo para repetir como un loro.
Transmito seguridad con mi voz.
Padezco escoliosis.
Tendré que trocar el orín.
Oído y voz en perfecto estado.
Espero tener que dejar de lidiar con la cooperativa.
Encontrar mi posición en la cancha.
Y ya.

18 de enero de 2007


Es una empresa con más de 30 años en el mercado.
Tiene un speech agresivo.
El producto dicen que se vende bien.
Tarifas planas las 24 horas.
Formamos una cooperativa.
La firma no es nacional.
Contrata al call center para las ventas.
Empatía con el cliente nos solicitaron.
No hay aire acondicionado.
Pagan una mierda.
Me obligaron a firmar la renuncia antes de empezar.
¿Esto es un trabajo decente?


Niños y drogas. Problemas familiares.
Posibles suicidios.
Encuentros prematuros con la muerte.
De 78, 18.
Primeros en el consumo de cocaína en la secundaria.
Microinfartos irreparables en el cerebro.
Necesitan delinquir.


Todo en un rincón.
Amontonado en el ángulo de las dos paredes, mientras el resto del living permanece vacío.
La música en su mínimo volumen, rompe el silencio de la noche.
A dos cuartos de la pareja apareando.
Metiendo en problemas a mi chica.
Giro la cabeza y no lo creo. La vereda está ahí.
Hay helado en la nevera.
5 metros hacia la puerta que da a la calle.
Ya no es salir y sentir el sudor de la meca en el balcón.
Paralizado en el paraíso.
Experimento la sensación de salir y mirar el frente.
Señores: es una casa!!!!!!!!

18 de diciembre de 2006



Garuga.
Inventando oficios para cada aviso.
Un alfeñique de pelo largo que se resiste.
¿Puede un papel de diario evacuar mis necesidades laborales?
Esto de no tener aportes jubilatorios me está matando.

12 de diciembre de 2006


Al patrón atorrante y dictador.

Te quedaste sin palabras.
No tenías explicación para la ocasión.
Ayer te aferraste a la imagen que otorgaba mi presencia.
Hoy me despachaste sin excusa alguna.
¿Necesitas perfumito francés para atender el teléfono?
Viejo tarado, dos mañanas madrugadas en vano.
Si me hacías cortar el pelo te cagaba a palo.
De camisa y pantalón de vestir para trabajar con químicos.
Como pedirle corbata al albañil.
Cofia al peluquero.
Guantes al artesano.
Fue discriminación…

Goodbye Pinochet, hasta nunca.

8 de diciembre de 2006


Chicas Dazzani, parada nariz.
De pelos rubios, usan calza gris.
No opinan de nada, solo hablan pavadas.
Con un busito se tapan las nalgas.
Su sueño un muchacho con plata y coche.
Caballos de polo, perfume, bigotes.
Pidiendo disculpas, culito caro.
Bailando cuando todo está arreglado.
¿Cuánto vale el sueño del misionero soñador?